2009-10-27

La República de Chile y los mapuches (1810-1881)

"El Estado Chileno desde sus orígenes asumió un papel asimilador de los distintos pueblos al interior del país. Mas tarde agregó los elementos proteccionistas, que para el caso de los mapuche, no era mas que indigenismo. La revolución francesa había introducido el concepto de ciudadanos del reino. En Chile por ley se decretó que todos eran chilenos. Por otro lado, se entendía que el Estado-Nación era una unidad politica y jurídica que solo reconocía una sola comunidad cultural... Este fue exactamente el comportamiento del nuevo Estado Chileno en sus primeros cien años de existencia".

Por Víctor GAVILÁN (2) / Periódico Azkintuwe

La Corona de España había terminado por reconocer la soberanía del pueblo mapuche y el derecho a gobernar sus territorios. La creación de la República de Chile en 1810, rompió en la practica con la continuidad de los 36 tratados internacionales que los mapuche habían firmado con España. Los nuevos gobernantes de Chile asumían que los territorios mapuche se anexaban automáticamente al Estado de Chile. Los nuevos gobernantes en su gran mayoría educados en Europa o influidos por las ideas filosóficas racionalistas y positivistas del viejo mundo dieron origen en Chile a un Estado monoetnico, protector, asimilador y de raíces absolutamente europeizantes mas que latinoamericanas o indígenas.

Una vez producida la crisis de la monarquía en España, los enfrentamientos entre Fernando IV y Fernando de Asturias, y posteriormente la invasión de Napoleon, generaron condiciones para que las naciones españolas en América crearan sus propias Juntas de Gobierno, para defender los derechos de Fernando VII a quien consideraban su Rey legitimo. Sin embargo, no se crea que la Independencia de Chile fue un acontecimiento prematuro. Debemos entenderlo como un proceso que había comenzado a gestarse durante el periodo de la colonia.

Las ideas filosóficas de los lideres de la Independencia de Chile

La gran mayoría de los lideres de la Independencia Latinoamericana estaban altamente influenciados por los filósofos franceses de la época. El Conde de Montesquieu y Juan Jacobo Rousseau figuraban entre los favoritos. Los Rusonianos creían que el perfeccionamiento humano se realizaba por medio de la educación. Los ciudadanos deberían llegar a ser verídicos, leales, desinteresados, patriotas, valientes y capaces de cualquier sacrificio. El despotismo Ilustrado de Europa también influyo en los padres de la patria chilena. La violencia se justificaba porque sirve para hacer a los hombres buenos, y por consiguiente felices. El mundo de la época estaba dividido entre civilizados y salvajes o civilizados y bárbaros. Los Rusonianos creían que en el proceso de aprendizaje del hombre, la violencia y la sangre se justificaban. El fin justificaba los medios para aprender y llegar a ser culto.

Los padres de la patria chilena creían que el gobierno y la acción politica debería estar reservado para el sector mas ilustrado de la sociedad. Ellos creían en una república autoritaria, con sentido educador. Creían en la existencia de un ejercito poderoso que fuera garante de la soberanía y de la libertad de los individuos. Pensaban que era necesario traer al país una importante inmigración extranjera, para promover el desarrollo económico. La Iglesia Católica además de desarrollar su labor de cristianizar, debería cumplir una importante labor social y, adherirse al Estado y a la organización politica vigente en el país.

Por otro lado los lideres de la época, llegaron a tener una fuerte influencia de las nuevas concepciones económicas y politico-sociales desarrolladas en Francia e Inglaterra, que les llevo a postular conceptos distintos a los coloniales. Comenzaron a pensar que la riqueza de un país no se mide por la cantidad de metales preciosos que posee, sino que por el volumen y valor de su producción agrícola y manufacturera y además por su capacidad de venta. Los primeros gobernantes de Chile abogaban por la máxima libertad económica en la producción y la comercialización. El régimen agrario era de la mayor importancia para ellos, toda vez que la gran mayoría de los lideres estaban ligados a esa área de la economía. La propiedad privada de los medios de producción, particularmente de la tierra les apasionaba. Los escritos de carácter económicos de Don Manuel de Salas en la época de la independencia, confirman el impacto de las influencias europeas sobre los primeros gobernantes de Chile.

Carácter del Estado Chileno 1810 - 1824

El carácter del Estado Chileno esta dado por los principios ideológicos del despotismo ilustrado, la revolución francesa y la independencia de los Estados Unidos. Una de las primeras resoluciones de la primera Junta Nacional de Gobierno, fue la relativa a la libertad de comercio. El 9 de noviembre de 1810 comenzó su discusión y con fecha 21 de febrero de 1811 se promulgo la ley de libertad de comercio. Algunos autores piensan que con esta resolución Chile resolvió la crisis que afecto a su economía mas de doscientos años de colonialismo. Es verdad que Chile fomento la industria y la agricultura. Desarrollo una politica expansionista sin precedentes. No olvidemos que Chile comenzaba en Copiapo y terminaba en el río Bio-Bio y después saltaba a la provincia de Valdivia hasta Chiloé.

El Estado Chileno desde sus orígenes asumió un papel asimilador de los distintos pueblos al interior del país. Mas tarde agrego los elementos proteccionistas, que para el caso de los mapuche, no era mas que indigenismo. La revolución francesa había introducido el concepto de ciudadanos del reino. En Chile por ley se decreto que todos eran chilenos. Por otro lado, se entendía que el Estado-Nación era una unidad politica y jurídica que solo reconocía una sola comunidad cultural. Los lideres de la Independencia norteamericana proclamaban: Un solo territorio, una sola lengua, y una sola bandera. Por lo tanto si esa unidad cultural no existía de antemano, había que crearla a sangre y fuego. Este fue exactamente el comportamiento del nuevo Estado Chileno en sus primeros cien años de existencia.

El nuevo Estado propiciaba el bien común de sus ciudadanos. Este concepto del sistema capitalista de los americanos, no era de ningún modo concebido como el bienestar de la mayoría, sino como la posibilidad de otorgar a cada ciudadano la realización de su propio bien personal. En este sentido el Derecho constituye un instrumento jurídico para reivindicar la autonomía individual. El nuevo estado chileno adopta la concepción del Derecho que considera al sujeto – individuo como único titular de derechos. Por tanto los derechos colectivos no tenían ninguna consideración en el Estado de Derecho de la República de Chile.

La historia de Chile (1810 – 1881) esta llena de ilustres que un día asumían tareas militares y otras veces tareas políticas, o de representación popular, como parte del gobierno central o intendentes en alguna provincia de Chile. Tal es el caso de Don Manuel Bulnes Prieto, Don Manuel Blanco Encalada, Don Francisco Antonio Pinto, Don Francisco Ramón Vicuña, Don Joaquín Prieto Vial, Don Francisco Ruiz Tagle, Don Diego Portales, Don Cornelio Saavedra Rodríguez y muchos otros ilustres ciudadanos aliados a los grupos económicos y privilegiados de la época; quienes estructuraron los cimientos del Estado Chileno, con las características antes mencionadas.

Los Mapuche se dieron cuenta muy temprano del peligro que significaba para sus territorios la creación del nuevo Estado vecino. Los mapuche mantuvieron por mucho tiempo en mente los acuerdos del Tratado de Negrete de 1803, por eso apoyaron a los realistas en la época de la reconquista española.

El Territorio Mapuche de la época 1820

En 1820 existían independientemente el Estado de Chile y la Nación Mapuche. Chile se mantuvo dividido por largos años en dos reinos diferentes; Santiago y Concepción. La revolución de la independencia de Chile fue casi exclusiva de la aristocracia que vivía entre Copiapo y Talca. Los ciudadanos de la ciudad de Concepción jugaron un rol distinto toda vez que percibían de distinta manera la lucha por la independencia, la politica, el gobierno, el estado y las relaciones inter-raciales de la época.

La nación mapuche aun mantenía sus territorios desde la época de la conquista española. España había ratificado en el Parlamento de Negrete de 1803, por ultima vez, la soberanía de los mapuche sobre el territorio que corre desde el río Bio-Bio hasta el Tolten. El Estado de Chile en 1820 también reconocía la existencia de la nación mapuche, como un estado independiente. La Gaceta Ministerial de Chile, publicó textualmente lo siguiente;

“La plaza marítima de Valdivia esta situada a ciento cuarenta leguas al sur del Bio-Bio, que forma los limites australes de Chile. El país intermedio comprende los cuatro Butalmapus, o provincias del Estado antiguo e inconquistado de Arauco” (3)

El pueblo mapuche aun tenia territorio por aquella época. Lo tuvo en realidad hasta 1881. El territorio es el espacio físico de relaciones sociales, políticas, económicas y culturales de una nación. Los conceptos de territorio mapuche y tierra mapuche son distintos. El Estado de Chile invadió el territorio mapuche y lo hizo suyo. Antes y después de la invasión, el Estado de Chile ha hecho uso de su sistema legislativo para terminar con la propiedad indigena, vale decir con su tierra, su medio de subsistencia.

El Sociólogo Jorge Calbucura a este respecto argumenta: “Desde una perspectiva histórica, las premisas legales que el Estado ha impuesto han tenido como objetivo desligitimar el fundamento jurídico del sistema de propiedad colectivo sobre la tierra. A su vez la transformación en propiedad individual de las comunidades indígenas implica la abolición del status institucional de minoría étnica que los mapuche han ejercido” (4)

Los Lafkenche de Arauco 1813 – 1814

A principios del siglo XIX una reducida población española, chilena y mestiza se habían establecido en la zona de la costa de la actual provincia de Arauco. Vivían en una aparente tranquilidad con la población Lafkenche de la zona. Después del Parlamento de Negrete de 1793 se produce un proceso lento de compra y arrendamiento de tierras indígenas en la provincia de Arauco. Don Bernardino Hermosilla y Fermín Hernandez se hicieron sedentarios en Ranquil y Quiapo, don Antonio Carrero, Rafael y Andrés Melchor y Mariano Lobos se establecieron en la zona de Cupaño. Algunas de estas familias aun tienen descendientes en Lebu y Arauco.

Durante la independencia de Chile, los mapuche y los pocos propietarios incrustados en territorio Lafkenche no tuvieron nada que ver con los acontecimientos de Santiago. Sin embargo, cuando el General Antonio Pareja dio inicio a la campaña militar de la Patria Vieja en Concepción. La Guerra civil entre chilenos y españoles partidarios del rey o la independencia de Chile, sé manifestó con mucha fuerza entre los Lafkenche de Arauco. Un buen numero de jefes del Ejercito de la Frontera se inclinaron por la causa realista. Los Lafkenche se pusieron también en el bando del rey, pues aun conservaban los acuerdos de los dos últimos Parlamentos de Negrete. La influencia religiosa de los Franciscanos que heredaron las misiones de los Jesuitas en Arauco se hizo notar en favor del rey. Las misiones Franciscanas estaban en el corazón de la provincia: Tucapel y Sara de Lebu.

Entre los años 1813 y 1814 las tropas del Ejercito Chileno o el Ejercito de la Frontera en favor de la Independencia de Chile sé habían apostado al sur del río Bio-Bio, cerca de Carampangue. Los lonkos Millacura, Lincopichun, Antiman y Nahuelpan organizaron una fuerza mixta Lafkenche-Española que lograron expulsar al ejercito patriota del territorio mapuche. En esta alianza estaban los ciudadanos chileno-españoles Bernardo Hermosilla, Juez de paz, Francisco Matamala, Camilo Hermosilla y Valeriano Peña (5).

Alianzas y divisiones de la Nación Mapuche 1819 – 1824

Después de la batalla de Maipo del 5 de Abril de 1818 algunos realistas no se dieron por vencidos, y se refugiaron en el territorio mapuche, bajo los acuerdos del Tratado de Negrete de 1803. En la Araucania los españoles reorganizaron sus pocas fuerzas con el apoyo mayoritario de la nación mapuche. Los dirigentes del pueblo mapuche de aquella época, entendieron muy bien que la “Guerra a Muerte” del nuevo Estado Chileno no solo pretendía terminar con los realistas: Vicente Benavides, los hermanos Pincheiras, Juan Manuel Pico y otros, sino que al mismo tiempo el nuevo Estado buscaba la forma de integrar el suelo mapuche a su territorio, como sé demostró mas adelante.

El lonko Francisco Mariluan fue un destacado líder en favor de la causa del rey. Tanto Mariluan como Mañil Huenu veían al reciente Estado chileno como una amenaza para el pueblo mapuche. Ambos lideres merecen ser estudiados por las nuevas generaciones de mapuche. Particularmente Mañil Huenu de Victoria, (Adencul) quien llego a ser el penúltimo de los grandes Toki de la nación mapuche.

Durante el periodo denominado Guerra a Muerte la nación mapuche se vio envuelta en una alianza mayoritaria en favor de la Monarquía Española y una minoría muy consecuente en favor del nuevo Estado Chileno. Entre los Lafkenche. Los lonkos Wenchuquir, Lencapi y Martin Cheuquemilla apoyaron abiertamente a Vicente Benavides en Arauco, Tubul y Lebu. El lonko Curiqueo de Boroa se declaro también en favor del Rey, lo mismo hicieron los de Imperial. El lonko Colipí de Angol y el lonko Coñoepan de Lumaco se sumaron a las fuerzas de la independencia de Chile.

Mañil Huenu era el líder de los Pehuenche, de los valles centrales de Malleco y de los Huilliche de Tolten. Todos en favor del rey. Odios apasionados se generaron entre los mapuche que luchaban por distintos bandos. Dicen que Colipí murió envenenado por obra de Mañil Huenu. Los Pehuenche Martín Toriano, Juan Neculman y el lonko Chiuca de origen Puelche también se pusieron en la causa del rey. Sin embargo, el lonko Pehuenche Melicán se puso en favor de los chilenos, persiguiendo incansablemente a Martín Toriano por todo el territorio Pehuenche y la pampa del Puel Mapu. Los descendientes del lonko Coñoepan continuaron en favor de la causa chilena, aunque algunos de ellos estuvieron abiertamente en contra durante la ocupación militar de la Araucania en 1881.

La campaña de Guerra a Muerte termina con la decapitación del ultimo jefe realista Juan Manuel Pico en 1824, cerca de Mulchen. Las fuerzas realistas se dispersaron para siempre y el lonko Francisco Mariluan entendiendo que había sido derrotado, busca hacer las paces con el gobierno de Ramón Freire. Un año mas tarde Mariluan firmo con el gobierno de Chile el Tratado de Tapihue, cerca de Yumbel en Enero de 1825. Mañil Huenu emigro a las pampas argentinas por diez años, combatiendo bajo las ordenes del lonko Calfucura contra él ejercito Argentino en la llamada Guerra del desierto. Mañil volvió a Chile por los años 1830. Don Benjamin Vicuña Mackenna en su libro “La Guerra a Muerte” documenta al toki Mañil Huenu. Por otro lado el libro “Los Araucanos” del Norteamericano Edmond R Smith, (6) es fundamental para conocer la profundidad del pensamiento y conocimientos de este líder de la nación mapuche.

Relaciones del Gobierno de Chile y los mapuche 1810 –1825

Las relaciones del nuevo Estado chileno con la nación mapuche pueden percibirse a través de las normas jurídicas que se refieren a los indígenas. Las dos leyes del periodo no eran proteccionistas sino que abiertamente asimilacionistas. Las orientaciones filosóficas de los nuevos gobernantes se alejaban definitivamente de los pueblos indígenas. Los escritos de la época están llenos de calificativos como: salvajes del sur, bárbaros, incivilizados, etc. Los historiadores chilenos deliberadamente no han documentado la relación del Estado de Chile con el pueblo mapuche. Aquellos que han tocado el tema muy levemente, caen también en la misma ideología de los grupos anti-indígenas, asimilacionistas o a lo mas, actitudes proteccionistas.

La masacre mapuche del Parlamento de Arauco es un acontecimiento desconocido, a pesar de haber sido discutido en el Senado en 1868, denunciado por Bernardino Pradel en el Meteoro de los Angeles en 1862, levemente expuesto en la Guerra a Muerte de Benjamin Vicuña Mackenna y vaga información de Barros Arana. El 18 de Noviembre de 1824, la guerra a muerte estaba casi terminada en la Araucania. A principios del mes de Enero de 1825 el gobierno de Ramón Freire promueve el Parlamento de Tapihue, cerca de Yumbel. Años mas tarde el Comandante del Ejercito de la Frontera Barnechea invito a los Lafkenche a celebrar un nuevo parlamento que no se realizo, pues se interpuso el Capitán Luis Ríos quien organiza el Parlamento de Arauco. El Capitán Ríos era de aquellos que creen que los únicos indios buenos son los indios muertos.

El capitán Ríos convoca a mas de cien lonkos en representación de los Lafkenche en el Parlamento de Arauco. Los mapuche fueron dispuestos a conferenciar y buscar mejores tratos. Después de todas las ceremonias regulares de un parlamento, los Lafkenche fueron alevosamente asesinados a cuchillos y bayonetas. Las autoridades chilenas pensaron que de esa manera sé aseguraría para siempre la paz en el Lafkenmapu. El gobierno se había equivocado. Esta es por supuesto la relación mas extrema del gobierno de Chile y los mapuche en aquella época.

Por 1822 Don Ramón Freire era Intendente de Concepción y más tarde en 1823 se declaro contrario al gobierno de Bernardo O'Higgins. La Junta encargada de Gobernar después de la renuncia de O'Higgins, tampoco pudo gobernar y se nominaron a los señores Juan Egaña, Manuel Novoa y Manuel Antonio González para elegir un Director Supremo, cargo que recayó en don Ramón Freire.

Entre los años 1823 y 1833, los enfrentamientos fueron permanentes en la frontera del Bio-Bio. Por esa época algunos chilenos (huincas para los mapuches) comenzaron a introducirse por la costa de Arauco, hasta establecerse en Lebu y Cañete. En esta misma época también se registran las andanzas de Vicente Benavides, los hermanos Pincheiras y otros realistas que se habían refugiado en la Araucania, gracias al Tratado de Negrete mencionado anteriormente. El Ejercito Chileno los persiguió hasta su exterminio total. Santa Barbara fue un Fuerte originariamente fundado por los españoles, para controlar el paso de los Pehuenches, y posteriormente el Gobierno de Chile volvió a usarlo con el mismo propósito. Los Pehuenches acostumbraban a bajar al llano y después refugiarse en las montañas del alto Bio-Bio.

El 27 de Octubre de 1823 durante el Gobierno de don Ramón Freire se promulga una ley que reconoce los Tratados o Parlamentos como norma de derecho internacional valido entre Chile y los Territorios de Arauco. Esa ley tal vez tenga un grado de relación con el articulo V de nuestra actual Constitución Politica. Si eso fuera así, la independencia y autonomía de la nación mapuche estaría garantizada por las propias leyes chilenas. El mismo Ramón Freire mas adelante el 10 de enero de 1825, firma un Tratado de paz y de Reciprocidad entre la nación chilena y el pueblo mapuche.

El Mencionado tratado se realizo en Tapihue, cerca de Yumbel y como todos sabemos aquellos acuerdos solo quedaron en el documento. Los mapuche continuaban defendiendo su territorio, ahora en la línea norte del río Malleco. Tanto la ley que reconoce los Tratados, como el mismo Tratado de Tapihue generados durante el gobierno de Freire son absolutamente contradictorios con la Ley Indigena aprobada por el mismo gobierno el 10 de junio de 1823, como veremos mas adelante.

En 1834 Don Manuel Bulnes era Comandante General de Armas de la Frontera, y de manera aun bastante difícil trataba de meterse en territorio mapuche, sin mayores éxitos. Un año mas tarde en 1835 el Toqui Trapa-Trapa a cargo de un destacamento Pehuenche logra con éxito destruir el Fuerte de Santa Barbara. Un año mas tarde el Fuerte es reconstruido y reforzado con mayor dotación del Ejercito chileno. Durante el gobierno de don Manuel Montt (1850-1855) se produce la llamada Guerra Civil del 51, una Guerra entre chilenos. Los Conservadores se impusieron sobre los Liberales. Había que afianzar el Estado conservador, protector, monoetnico y asimilador de otras culturas al interior del país.

Los mapuche pensaron aprovecharse de la Guerra, para recuperar sus tierras perdidas, pero también fueron vencidos al costo de la masacre y la perdida definitiva de 300 kilómetros de territorio. El río Bio-Bio dejaba de ser la frontera norte de sus territorios. El propio Manuel Montt fue el creador de la ley sobre colonización indigena, que permitía la venta de tierras indígenas al Estado de Chile y a particulares. De esta manera la provincia más histórica de Chile, la provincia de Arauco desaparecía como territorio mapuche y se integraba al dominio del Estado de Chile. Toda esta maquinación fue parte de la llamada legislación extraterritorial. Una ley fue aplicada fuera de los territorios de su incumbencia. No olvidemos que la Araucania fue integrada al Estado de Chile solo en 1881, después de la masiva ocupación militar por parte del Estado Chileno.

En 1859 los chilenos de nuevo estaban en guerra, una vez mas a los mapuche les pareció buena la oportunidad para recuperar el territorio perdido. Esta vez entra en escena un dirigente mapuche originario de Victoria-Malleco, un líder digno de ser estudiado por las nuevas generaciones. El Toqui Juan Mañil Huenu en 1859, penso que podría hacer retroceder las fuerzas militares chilenas hasta el río Bio-Bio. Mañil Huenu fue el penúltimo de los grandes Toquis de la Nación Mapuche. Sé había puesto al frente de una gran movilización que incluía Arauco, Lebu, Cañete, Tirúa, Malleco y los Pehuenches que siempre fueron aliados de los Lafkenches. Todas estas fuerzas se encaminaron a la destrucción de la ciudad de los Angeles, que era la capital de la frontera por aquellos años.

El 12 de noviembre de 1859 atacaron Nacimiento y el 17 de febrero de 1860 unos 2.000 mapuches arrasaron con la ciudad de Negrete. Sin embargo él ejército chileno logro romper el cerco de Nacimiento y derrotaron a los mapuche en las márgenes del río Malleco.

El Lonko Francisco Mariluan: Líder de los llanos a favor de la causa realista 1819-1824

La historia de Chile nos ha enseñado que la Batalla de Maipú del 5 de abril de 1818, marca la derrota definitiva de los españoles en Chile. Sin embargo los realistas a pesar de haber sido derrotados en la mencionada batalla, no se dieron por vencidos y se refugiaron en los territorios de la Araucania. Ellos podían hacerlo bajo los acuerdos del Tratado de Negrete de 1803. En la Araucania los realistas reorganizaron sus pocas fuerzas con el apoyo de varios Lonkos y Toquis de la época.

El Lonko Francisco Mariluan fue uno de los lideres mapuches aliados a la Corona de España. Era originario de Collico, cerca de Mulchen. Había estudiado en el colegio de los Misioneros en Chillan y posteriormente se dedicaba a las labores del campo ayudando a su gente, en las técnicas de cultivos y crianza de animales. Los historiadores dicen que Mariluan era un guerrero a toda prueba. Muy diestro en el uso de la lanza y el manejo de su caballo. Era un hombre mas bien bajo de estatura, pero muy corpulento y de mucha fuerza física.

Durante los cuatro años que duro la campaña de guerra a muerte en el sur, Mariluan se destaco por su apoyo a los realistas y su lucha contra el reciente Estado Chileno que también lo veía como una amenaza para los intereses del pueblo mapuche. Tanto Mariluan como Mañil Huenu y otros posteriormente apoyaron la Corona de España, pues pensaban que de esa manera podrían mantener la soberanía de sus territorios.

El Toqui Juan Mañil Huenu 1790-1862: Penúltimo de los Toquis Mapuche

El Toqui Juan Mañil Huenu, era originario de Adencul, Victoria, provincia de Malleco. Por los tiempos de la Independencia de Chile 1810, Mañil Huenu, probablemente tenia 20 años de edad, cuando emigro a las Pampas Argentinas lidereando a los Pehuenches en la guerra contra el Estado Argentino. En 1830, a la edad de 40 años vuelve a Chile, y a su misma tierra natal de Adencul, donde después de un par de años es elegido Toki para comandar las fuerzas militares que pondrá resistencia al avance del ejercito chileno.

Mañil Huenu se había propuesto detener el avance conquistador en las márgenes norte del río Malleco. En muy corto tiempo logro concentrar bajo su mando una considerable fuerza mapuche proveniente de las costas de Arauco, de Malleco, del centro de Cautin y de los Pehuenches. Juan Mañil Huenu puede ser comparado con el gran líder Apache Geronimo. Ambos llegaron a tener las mismas reflexiones, aunque Mañil ingreso en escena 20 años antes que Geronimo lo hiciera en el sur de los EE.UU. Ambos lideres, llegaron a tener la misma visión de lo que pasaría una vez que el hombre blanco haya usurpado los territorios indígenas. El Apache Geronimo había dicho; “La intromisión blanca en territorio apache será desastrosa para el futuro de mi pueblo”. (7)

Mañil Huenu entendió muy tempranamente, el peligro que significaba para su pueblo el Nuevo Estado Independiente de Chile. Por eso penso que seria mejor apoyar a la Corona Española, en tanto ellos habían respetado el acuerdo de soberanía sobre sus tierras. La visión que Mañil Huenu tuvo en Victoria en 1850, fue la misma que Geronimo tuvo en el sur de los Estados Unidos en 1870. Mañil Huenu había dicho: “El ejercito del nuevo Estado Chileno invadirá las tierras mapuche y la usurpación y el despojo será la suerte de mi pueblo” (8). Ni Geronimo ni Mañil sé habían equivocado. La visión se hizo realidad tanto en el norte como en el sur del continente.

Durante el periodo de la Reconquista española, Mañil apoyo a los realistas. Mas tarde en la Guerra civil de 1851 apoyo a los regionalistas de Concepción, contra los centristas de Santiago, y cuando el General José María de la Cruz perdió la revolución contra Manuel Montt, Mañil busco aliados en Argentina y grupos regionalistas de Chilenos para seguir defendiendo sus territorios. El viajero Norteamericano Edmond R Smith que llego a Chile como miembro de la Expedición Astronómica Naval de los EE.UU, en octubre de 1849, tuvo la suerte de conocer personalmente a Mañil Huenu en su propia tierra de Victoria. El Americano Smith es el autor del libro “ Los Araucanos”, que ha sido traducido al español por el profesor Ricardo Latcham (9). La lectura del mencionado libro asombrara al lector con las reflexiones y la sabiduría del penúltimo de los grandes Tokis de la nación mapuche de Chile.

Las primeras Leyes Indígenas del Estado Chileno 1866.

Ley de la Junta de Gobierno de 1813

En 1813 la Junta de Gobierno compuesta por los señores: José Miguel Infante, don Miguel Eyzaguirre y don Ignacio Cienfuegos, con acuerdo del Senado dicto el reglamento de ley, referido a los indígenas de la zona central del país, Maule, Ñuble y parte de la provincia de Bio-Bio. La introducción de la primera ley decía:

“Deseando el gobierno hacer efectivo los ardientes conatos con que se proclama fraternidad, igualdad y prosperidad de los indios, y teniendo una constante experiencia de la extrema miseria, inercia, incivilidad, falta de moral y educación en que viven abandonados en los campos, con el supuesto nombre de pueblos, y que a pesar de las providencias, que hasta ahora se han tomado, se aumenta la degradación y vicio, a que también quedaría condenada su posteridad, que debe ser el ornamento de la patria, decreto con acuerdo del ilustre Senado lo siguiente”:

Art. 1. - Todos los indios verdaderamente tales y que hoy residen en lo que se nombran Pueblos de Indios, pasaran a residir en villas formales, que se erigirán en dos, tres, o más de los mismos pueblos designados por una comisión, gozando de los mismos derechos sociales de ciudadanía que corresponde al resto de los chilenos.

Art. 8. - El gobierno desea destruir por todos modos la diferencia de castas en un pueblo de hermanos; por consiguiente, la comisión protegerá y procurara que en dichas villas residan también españoles y cualquier otra clase del Estado, pudiendo mezclarse libremente las familias en matrimonio y demás actos de la vida natural y civil". (10)

Esta primera ley es el origen de todas las que vinieron posteriormente. Mas aun el espíritu de esta ley se ha mantenido por mas de cien años en la legislación indigena chilena. Los indígenas por esa fecha vivían aislados del resto de la población chilena, en los llamados Pueblos Indios. Una vez que la ley se puso en practica, los indígenas perdieron sus tierras pues debieron irse a vivir en pueblos normales para todos. Las tierras indígenas fueron a remate publico, según él articulo 4 de esta misma ley.

!!Chaltu mai Ngenechen !!. Esta ley fue dirigida a los mapuches que vivían al norte del Bio-Bio y cumplió con creces su objetivo. Toda la comunidad indigena desapareció en los primeros cien años del Estado Chileno.

Segunda página

Recuperando la memoria histórica

La República de Chile y los mapuches (1810-1881)

Ley del 10 de Junio de 1823

El nuevo Director Supremo de la Nación ahora era don Ramón Freire. El padre de la Patria Bernardo O'Higgins había sido enviado al exilio. El Nuevo gobierno había aprobado una nueva Constitución, mediante la cual creaba un Senado con doce miembros, con el encargo de arreglar los proyectos de ley y los reglamentos de dicha Constitución. La nueva Ley Indigena del 10 de junio, fue decretada por el recién formado Senado y no difiere en absoluto del espíritu de la primera ley de 1813. Mas aun buscaba transformar lo más rápido posible, la comunidad indigena en inquilinos para las grandes haciendas de las provincias al norte del Bio-Bio.

Él articulo 3 de la ley decía; “ ...lo actual poseído según ley por los indígenas se les declara en perpetua y segura propiedad”. Se entiende claramente que el legislador estaba interesado en el desarrollo de la propiedad privada mas que el interés social o cultural de los indígenas. Aunque el articulo 4 es mas enfático aun en su afán por terminar con los Picunches. La ley decía: “Las tierras sobrantes se sacaran a publica subasta”… Es decir, el individuo que hacia la mejor oferta se quedaba con las tierras indígenas.

La Ley más insólita de Chile: Ley del 2 de Julio de 1852

“Los territorios mapuches deberán anexarse al Estado de Chile”. Los autores de esta ley insólita son el presidente don Manuel Montt y su Ministro don Antonio Varas, discípulos de don Diego Portales. Don Manuel Montt llega a la presidencia apoyado por el antiguo partido conservador, aunque el mismo tenia su propio partido llamado Nacional o Montt-Varista. Durante los 10 años de su gobierno Chile avanzo considerablemente en el plano de la educación. Los Jesuitas volvieron a Chile. La Misión de los Capuchinos ingresó a la Araucania. Además se publico el Código Civil Chileno en 1855, obra de don Andrés Bello.

Dos hombres inteligentes, mas el gobierno de la época imaginaron que podría ser posible anexar por un decreto de ley los territorios del indómito pueblo mapuche al Estado chileno. El articulo número uno de esta ley decía: “Establécese una nueva provincia con el nombre de Arauco que comprenderá en su demarcación los territorios de indígenas, situados al sur del río Bio-Bio y al norte de la provincia de Valdivia”. (11)

El Abogado de origen mapuche José Lincoqueo dice que esta ley y la del 4 de diciembre de 1866 son leyes de agresión y el origen del permanente conflicto entre la comunidad mapuche y el Estado Chileno. Mas aun las dos no cumplen con los requisitos establecidos en el Código Civil Chileno para transformarse en ley de la república, porque tenían el claro propósito de aplicarse fuera de las fronteras del Estado chileno. Una vez mas repito que la Araucania fue integrada al Estado chileno solo después de la ocupación militar en 1881.

Esta seria sin duda la más grande de las provincias de Chile, pues comprendía las actuales provincias de Bio-Bio, Malleco, Arauco, y Cautin. Al promulgarse estas leyes el gobierno chileno no tenia representación parlamentaria en estos territorios, pues el río Bio-Bio era frontera sur de Chile, ratificado 36 veces por los Tratados con los españoles y respetada incluso por el Padre de la Patria Bernardo O'Higgins Riquelme, de acuerdo con los estudios acerca de su pensamiento político.

Personalmente pienso que aquí comenzó la contradicción de la nacionalidad chilena con nuestros antepasados. Don Manuel Montt y don Antonio Varas han sido capaces de influenciar por mas de cien años a nuestros gobernantes con sus leyes de agresión. Le rendimos a ambos un homenaje en plena Araucania con sus nombres en dos calles que se juntan en el centro de la ciudad de Temuco.

Decreto de ley del 14 de marzo de 1853

Un año mas tarde el mismo gobierno de don Manuel Montt, dicta el decreto de ley que legisla sobre la compra y venta de las tierras indígenas. Los mapuches como debe entenderse no tenían mucha idea acerca de este proceso mercantil propio de los huincas y naturalmente que iban a ser presa del engaño, de la compra dolosa y fraudulenta, como efectivamente sucedió. Esta ley es otro instrumento para la liquidación de la comunidad indigena. Veamos los considerando y las resoluciones de esta ley:

Considerando:
1. – “Que las ventas de terreno indígenas sin intervención de una autoridad superior, que proteja a los vendedores contra los abusos que pudieran cometerse para adquirir sus terrenos y que de garantía a los compradores contra los pretextos u objeciones de falta de pago o falta de consentimiento que, a veces, sin fundamentos se alegan por los indígenas, son origen de pleitos y reclamaciones que producen la inseguridad e insubsistencia de las propiedades raíces de esos territorios.”

2. – “Que es esencial, para que la autoridad que gobierna a los indígenas se conserve en condición de independiente y sin intereses que la embaracen del desempeño de sus deberes, que no entre con ellos en ninguna especie de negocios o contratos.”

Se resuelve:
“Toda compra de terrenos hecha a indígenas o de terrenos situados en territorios de indígenas debe verificarse con intervención del Intendente de Arauco y del Gobernador de Indígenas del territorio respectivo que el Intendente comisione especialmente para cada caso. La intervención del Intendente o del funcionario comisionado por él, tendrá por objeto asegurarse de que el indigena que vende le pertenece realmente y de que sea pagado o asegurado debidamente el pago del precio convenido”. (12)

Estas leyes son muy claras a nuestros ojos y la propia historia se encargo de demostrar el despojo total de los mapuches al norte del Bio-Bio y parcialmente en lo que es hoy día la provincia de Arauco, originando los grandes fundos, haciendas, e inquilinaje existente hasta los años 1971.

Decreto de ley del 4 de diciembre de 1855

Mediante este decreto de ley, sé Norman las enajenaciones de tierras indígenas en la provincia de Valdivia. Un año mas tarde otro decreto norma la compra y venta de tierras indígenas en la provincia de Llanquihue. Desde 1853 a 1863 (diez años) se dictaron nueve decretos sobre el tema y compra y venta de tierras indígenas. Fueron diez años de absoluto avasallamiento sobre las tierras de los Huilliches por parte de los colonos y comerciantes amparados por el Estado Chileno.

Ley indigena del Gobierno de don José Joaquín Pérez. 4 de diciembre de 1866.

El propio Estado chileno a estas Alturas, ya había apreciado claramente la situación de anarquía y desorden en la compra y venta de tierras indígenas. No cabe duda que el Estado también tenia responsabilidad en esta situación. El origen del Latifundio chileno debe encontrarse en esta época.

El Gobierno del Sr. Pérez dicta una ley mediante la cual, el Estado chileno pasaba a ser el único propietario de las tierras indígenas. Sé prohibió toda venta de tierras indígenas a particulares. El Estado pasa a ser el único comprador y vendedor de tierras, y con este mismo espíritu el gobierno procede a radicar a las familias mapuche en Reservaciones, asignándoles un titulo de Merced de Tierras.

El articulo 6 y 7 decía:

“Si una octava parte de los indígenas cabeza de familia de la reducción reconocida como propietaria de un terreno, pidiese que se le asigne determinadamente lo que le corresponde, los Ingenieros procederán a hacer la división y demarcación de los limites, asignando al Cacique el triple de la parte del terreno que se asigne a las cabezas de familia.”

Esta es la primera vez que una ley indigena chilena, habla de división de la tierra, concepto legal que también ha recorrido mas de cien años en la historia de la legislación chilena. Esta ley mantiene el mismo espíritu de las anteriores, pero además introduce el concepto de Reducción y división de la tierra. Es muy claro entender que los objetivos eran terminar con la nación mapuche asimilándolos a los modos de vida de la sociedad chilena. Todas las leyes siguientes mantuvieron el mismo espíritu; 1874, 1883, 1889 y 1913.

El profesor mapuche Martín Alonqueo Piutrin argumenta lo siguiente:

“El proceso de entrega de tierras a los mapuche, según el espíritu de la ley indigena del 4 de diciembre de 1866 fue duro y penoso por la resistencia tenaz de los ambiciosos que deseaban el total exterminio de los mapuches, que sé defendían también tenazmente para conservar y mantener sus tierras y libertad. Después de un largo tiempo les entregaban un retazo de suelo bajo el titulo de Merced de Tierra en una Reducción cuya extensión nominal es de tres hectáreas, sin individualización ni división, al estilo de las Encomiendas, en tiempo de los españoles, con la única diferencia en que el jefe era ahora un mapuche, bajo el titulo de Cacique para que ahí viviera a su propia suerte y abandono. En medio de las asechanzas eternas de los voraces esquiladores que nunca se llenan ni descansan de robar y usurpar lo poco y nada que le va quedando a los mapuches”. (13)

José Santos Kilapan: El ultimo Toqui Mapuche. 1840-1878

José Santo Kilapan había nacido por los años 1840, en Adencul, Victoria, provincia de Malleco, en las tierras de su padre Juan Mañil Huenu. Los Mapuche nacidos anterior al año 1900, aun llevaban el apellido de la tribu de su madre. Juan Mañil Huenu, murió por los años 1862 y poco antes de morir había llamado a sus hijos, entre los cuales estaba José Santo, para hacerles jurar por Chau Ngenechen, que no entregarían su lanza, ni dejarían entrar a los huincas chilenos al territorio mapuche.

Santo Kilapan y sus hermanos habían empeñado su palabra bajo juramento de llevar la lucha por la defensa de la tierra hasta las ultimas consecuencias. Kilapan y su hermano Epuleo se pusieron al frente de las fuerzas del llano y de los Pehuenches para enfrentar el avance de don Cornelio Saavedra, durante la década de los años 1862 a 1872. Por aquel tiempo los mapuches defendían la línea del río Malleco, como la posición norte del territorio.

Siendo Santo Kilapan aun muy joven, su padre el Toqui Mañil Huenu le había mandado a vivir con el Lonko Kalfucura, un Pehuenche famoso que vivía en Salinas Grandes, Neuquen. Argentina, a objeto que aprendiera las artes militares y la sabiduría de Kalfucura. La historia de la República Argentina ubica al Lonko Kalfucura, como el héroe mapuche en la Guerra de las Pampas contra el gobierno Argentino durante los años 1848 y 1855.

Santo Kilapan, después de la muerte de su padre, convoco en Perquenco al norte de Temuco, a los Loncos de las áreas de; Collipulli, Lautaro, Pillanlelbun, Temuco, Cunco, y Llaima, para discutir con ellos un plan de resistencia contra el ejercito chileno, que progresivamente avanzaba sobre sus territorios.

El Presidente de Chile don José Joaquín Pérez, estaba también dispuesto, hasta las ultimas consecuencias a anexar las tierras de la Araucania, al Estado de Chile. Santo Kilapan logro mantener una resistencia por casi diez años en las márgenes del río Malleco. Kilapan había organizado un vasto contingente militar, pero no le fue posible continuar resistiendo con colihues, lanzas y rifles de bajo calibre contra el ejercito profesional del Estado de Chile.

En 1867, Kilapan logra realizar un ataque masivo en las márgenes del río Malleco, mas una seguidilla de movilizaciones en toda el área del llano; Malleco, Arauco y parte de Cautin, obligando al Congreso Nacional en 1869 a discutir la situación, quienes proponen un Tratado de Paz. Kilapan sé negó a firmar dicho Tratado, por considerarlo como un pacto de capitulación por parte de los mapuches. Su padre nunca le habría perdonado firmar la sumisión de la nación mapuche al Estado chileno.

En 1871, Kilapan organiza junto a sus dos hermanos Epuleo y Namuncura, el ultimo ataque en la línea del río Malleco y sobre los colonos chilenos y europeos que ya se habían establecido en las cercanías de Collipulli y Victoria. Este ataque fue el ultimo esfuerzo del Toki Kilapan por paralizar en las márgenes del río Malleco el avance de los huincas chilenos. Kilapan fue derrotado en un enfrentamiento sangriento. Las fuerzas mapuches fueron masacradas y kilkapan entendió que ya no se podía continuar con esa guerra tan desigual. Busco aliados por todos lados. Necesitaba armas de alto calibre y organizar una retaguardia de Guerra distinta a las anteriores.

El mismo Consejo de Lonkos que le apoyaba coincidieron en la idea de buscar apoyo en una nación europea o tal vez recordar a los españoles los acuerdos del Tratado de Negrete de 1803. La nación mapuche aun era libre y soberana. En esta situación estaban cuando apareció el Abogado Francés Orellie-Antoine de Tounens, quien ofreció recursos y armas para continuar la guerra. El abogado Francés, educado en la civilización europea, embuido de la politica y de los sistemas de gobierno en Europa, entendía que los mapuches necesitaban un Estado, en tanto de esa manera la Araucania se haría parte del Derecho Internacional y tendrían mayor posibilidad de mantener la soberanía sobre sus territorios. Orellie-Antoine de Tounens fue proclamado Rey de la Araucania y Patagonia.

Los Mapuches tenían pleno derecho a ejercer el principio de autodeterminación. Ellos decidieron la creación de una Monarquía Constitucional. Sin embargo fue demasiado tarde, aunque un barco que contenía armas modernas llegaba desde Francia a las costas del sur de Argentina. El Rey Orllie Antoine fue capturado por don Cornelio Saavedra y deportado a la Argentina. La sucesión Monárquica no ha terminado de acuerdo a las investigaciones del profesor Armando Braun Menéndez y quien escribió el primer libro sobre el Reino de la Araucania y Patagonia en 1936. Editorial Francisco de Aguirre, en la República Argentina.

En 1878, el Estado chileno corre sus fronteras hasta el río Traiguen. Solo un paso mas y se apoderaban de toda la Araucania, al precio de la masacre pocas veces contada en la historia de Chile. Debemos recordar que Chile nunca le declaro la guerra al pueblo mapuche. Simplemente ocupo sus tierras con la fuerza del fusil y los cañones de artillería. El proyecto de ocupación tomo 70 años. El pueblo mapuche dejo muy alto para las generaciones posteriores, el valor y la dignidad de morir combatiendo en defensa de la tierra y la cultura.

José Santo Kilapan, paso a la historia como el ultimo de los grandes Tokis de la nación mapuche, murió a fines del mismo año 1878 en la comuna de Lautaro, provincia de Cautin y fue sepultado junto a su hermano Epuleo Kilapan y a su padre el Toki Juan Mañil Huenu, probablemente en su tierra de Adencul.

Monarquía Constitucional de la Araucania y Patagonia 1860

El 28 de agosto de 1858, desembarco en Valparaíso Monsieur Orllie Antoine. Se estableció por dos años en el Puerto de Valparaíso y a mediado de octubre de 1860 se embarco hacia Valdivia y desde allí gracias a la ayuda de coterráneos franceses, logro llegar a la provincia de Malleco donde conoció al Toki Kilapan, quien le proporciona todo su apoyo a cambio de que otras fuerzas internacionales, apoyaran a los mapuches en su lucha contra el Estado chileno.

Orllie Antoine logro ganarse la simpatía de todos aquellos Lonkos que apoyaban la Corona de España y que resueltamente estaban por luchar contra el ejercito chileno que estaba a punto de conquistar toda la Araucania. Entre otros figuraban: El Toki Kilapan, los Lonkos; Montri, Kilahueque, Levin, Huentecol, Leucon,Villumir, Meliu, los mestizos; R. Martínez y Eleuterio Mendoza y el Lonko

Juan Kalfucura de Salinas Grandes en Argentina.

Los mapuche de aquella época habían elaborado una estrategia politico-militar basada en los principios de autodeterminación. Las leyes de Chile no eran reconocidas en la Araucania, el Gobierno tampoco tenia representación parlamentaria en los territorios que iban desde el Bio-Bio al Tolten. Tanto O'Higgins como don Ramón Freire habían reconocido la soberanía de los mapuches sobre sus territorios. De modo entonces que esas tierras efectivamente no dependían de ningún estado organizado. Eran los territorios ancestrales de la nación Mapuche. Los lideres de la época en consulta con sus bases creyeron conveniente aprovechar la situación del abogado francés, y estuvieron de acuerdo en crear una Monarquía Constitucional.

El primer decreto de esta Monarquía decía lo siguiente: “Considerando que la Araucania no depende de ningún otro Estado; que se haya dividido por tribus y un gobierno central es reclamado, tanto en interés particular como en el orden general; decretamos lo que sigue”:

Articulo primero: Una Monarquía Constitucional e hereditaria se funda en Araucania; el príncipe Orllie Antoine de Tounens es Designado Rey.

Articulo Segundo: Para el caso de que el Rey no deje descendientes, sus Herederos serán tomados de las otras ramas de su familia, Siguiendo el orden que será establecido ulteriormente por una ordenanza real.

Articulo tercero: En tanto se constituyen los cuerpos del Estado, las ordenanzas
Reales tendrán fuerza de ley.

Articulo cuarto: Nuestro Ministro Secretario de Estado se encargara de La ejecución del presente decreto.

Araucania, 17 de Noviembre de 1860 / Firmado: Orllie Antoine de Tounens.

Mas adelante fue promulgada la Constitución Politica del Reino y la organización eclesiástica. Una vez proclamada la Monarquía, su rey quiso dar la mayor publicidad del evento haciendo llegar la información al diario el Mercurio de Valparaíso, al Ferrocarril y a la Revista Católica de Santiago. Al mismo tiempo envío sus credenciales al Presidente de Chile, Sr. Manuel Montt. Por otro lado el Sr. Desfontaine, Ministro de relaciones exteriores de la Araucania, dirige carta a su colega del gobierno de Chile. Sr. Antonio Varas.

Toda esta historia transcurre en tiempos muy cortos y pudo haber tenido trascendencia internacional de magnitud, que el gobierno de Chile logra vislumbrar rápidamente. Don Alberto Blest Gana era el embajador de Chile en Francia y logro neutralizar muy bien tanto al gobierno Francés como al de Inglaterra para cortar la ayuda a la reciente Monarquía creada en la Araucania.

En Chile se ha hecho creer que Orllie Antoine no estaba en su sano juicio. Incluso el Juez Matus que resolvió y dicto sentencia se inclino por esa causal para decir: “Orllie Antoine no estaba en su sano y entero juicio, cuando intento consumar el delito porque se le procesa y en virtud y con arreglo a lo dispuesto por la ley, se resuelve sea sobreseida la causa y se ordene la remisión del reo a la Casa de Orates en Santiago”. Orllie Antoine fue procesado en la ciudad Santiago, pero antes permaneció nueve meses detenido en la Cárcel Publica de la ciudad de los Angeles. En Santiago, el encargado de negocios de Francia Sr. Henry de Cazotte, recobro su libertad y logro devolverlo a Francia.

El 5 de enero de 1862, Orllie Antoine fue entregado por algunos chilenos al gobierno de Chile, quien había ofrecido la suma de $ 25 a quien entregara vivo él Monarca a la autoridad. Fue llevado a Nacimiento y posteriormente a la ciudad de los Angeles donde fue interrogado por el propio Cornelio Saavedra. Orllie Antoine vuelve por segunda vez a sus tierras y corre la misma suerte siendo deportado nuevamente. Ingresa por tercera vez desde Argentina por el Paso del Volcán Llaima. Llegaba a Bahía Blanca para después encontrarse con el Lonko Juan Calfucura de Salinas Grandes, quien lo llevaba al boquete cordillerano donde vivía el Lonko Reuquecura en lado Argentino y este lo acompañaba en su viaje hasta llegar a las tierras de Santo Kilapan, quien era el Ministro de Guerra en la Monarquía constitucional.

El Rey vuelve por tercera vez y logra fugarse de manos del ejercito chileno. La cuarta vez fue vencido en Francia por una enfermedad mortal, y debió ser hospitalizado para nunca mas volver a las tierras de la Araucania. Murió en Tounens en 1878, el mismo año en que el Toqui Kilapan muriera y fuera sepultado en las tierras de su padre en Adencul. Provincia de Malleco.

Aurelio Antonio, Rey de la Araucania y Patagonia había nacido el 12 de mayo de 1825 y fue Rey de la Araucania por 18 años. A su muerte le sucedió Aquiles I, y a este su Majestad la Reina María, a esta Antonio II . Todos han gobernado desde el exilio. Los últimos herederos han sido Laura Teresa I, Jacobo Antonio II y actualmente el Príncipe Felipe que vive en Francia y mantiene estrechos contactos con mapuches de Europa que también viven en el exilio, como producto de la dictadura militar del general Pinochet.

Don José Joaquín Pérez (1861-1871) fue el Presidente de Chile que sucedió a don Manuel Montt. Fue precisamente el Presidente Pérez quien mayor preocupación tuvo por la situación de la Monarquía en Arauco. El Gobierno ordeno expresamente a las tropas de la frontera, capturar a Orllie Antoine y expulsarlo del país, declarándolo “enfermo mental” . Nunca como antes el gobierno vio la necesidad de ocupar militarmente la Araucania, pues temía seriamente que alguna potencia extranjera intentara la fundación de alguna colonia en esas tierras.

A partir de esta historia surge una cantidad increíble de preguntas, que los lectores ya se estarán haciendo. Primero, bajo que preceptos legales el gobierno de Chile desarrollaba esta cacería e impedía la libre determinación de los mapuches de organizar su propio Estado. La monarquía constitucional era indudablemente el régimen de gobierno en Europa. Sin embargo los propios Libertadores de América, también tenían sus concepciones monárquicas de Gobierno. Él mas conocido de ellos era don José de San Martín que no creía en el derecho divino de los reyes, pero estaba convencido que la monarquía constitucional evitaría la anarquía en los orígenes de la formación de un Estado en la América española y facilitaría además el reconocimiento de la independencia en América por parte de las Monarquías Europeas.

Probablemente los mapuches de la época también habían desarrollado el mismo nivel de discusiones. Ellos como pueblo soberano y haciendo uso del principio de autodeterminación resolvieron la creación del Estado de Araucania, con una monarquía constitucional como forma de gobierno. La intromisión del Estado Chileno fue absolutamente ilegal en el caso de la monarquía constitucional de los mapuche, como también ilegal en los marcos del derecho internacional, la apropiación por la fuerza militar de los territorios de la Araucania / Azkintuwe

NOTAS

*Actas del Primer Congreso Internacional de Historia Mapuche. Del 1 al 4 de febrero de 2002. Siegen, Alemania. Centro de Documentación Indígena Rucadugun.

Esta ponencia corresponde a la Espiral N° 5, de un trabajo superior que estoy realizando.

Director de la Escuela de Español de Calgary. Profesor de Idioma Español e Ingles.

Ver: La Gaceta Ministerial de Chile numero 75, del 23 de Diciembre de 1820

Calbucura. Jorge: El Proceso legal de Abolicion de la Propiedad Colectiva: El caso Mapuche. Departamento de Sociologia. Universidad de Upsala. En Web Page Ñuque Mapu.

Don Tomas Guevara documenta bastante bien el papel de los mapuche durante el periodo de la Independencia de Chile. Los interesados pueden buscar en Anales de la Universidad de Chile, “Los Araucanos en la Revolución de la Independencia”. Numero extraordinario, 1911.

Edmond Reuel Smith: Los Araucanos. Expedicion Astronomica Norteamericana en Chile. 1849. Traduccion de Ricardo Latcham. Imprenta Universitaria. Santiago. Chile 1927.

Through Indian Eyes. The Untold Story of Natives Peoples The Apache Geronimo. Montreal. Canadá. 1996.

Smith. Edmond. Ibid.

Latchman, Ricardo. Los Araucanos. Editorial universitaria, 1914, Santiago de Chile

Lipschutz. Alejandro, La Comunidad Indigena en America y en Chile. Editorial Universitaria. Santiago Chile. 1959.

Lipschutz. Alejandro, Ibid.

Lipschutz. Alejandro, Ibid

Alonqueo Piutrin, Martín. Mapuche Ayer y Hoy. Editorial “Padre las Casas”. 1985 Temuco. Chile

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El Toqui Juan Mañil Huenu 1790-1862: Penúltimo de los Toquis Mapuche



Mañil Huenu era el líder de los Pehuenche, de los valles centrales de Malleco y de los Huilliche de Tolten. Todos en favor del rey. Odios apasionados se generaron entre los mapuche que luchaban por distintos bandos. Dicen que Colipí murió envenenado por obra de Mañil Huenu. Los Pehuenche Martín Toriano, Juan Neculman y el lonko Chiuca de origen Puelche también se pusieron en la causa del rey. Sin embargo, el lonko Pehuenche Melicán se puso en favor de los chilenos, persiguiendo incansablemente a Martín Toriano por todo el territorio Pehuenche y la pampa del Puel Mapu. Los descendientes del lonko Coñoepan continuaron en favor de la causa chilena, aunque algunos de ellos estuvieron abiertamente en contra durante la ocupación militar de la Araucania en 1881.
La campaña de Guerra a Muerte termina con la decapitación del ultimo jefe realista Juan Manuel Pico en 1824, cerca de Mulchen. Las fuerzas realistas se dispersaron para siempre y el lonko Francisco Mariluan entendiendo que había sido derrotado, busca hacer las paces con el gobierno de Ramón Freire. Un año mas tarde Mariluan firmo con el gobierno de Chile el Tratado de Tapihue, cerca de Yumbel en Enero de 1825. Mañil Huenu emigro a las pampas argentinas por diez años, combatiendo bajo las ordenes del lonko Calfucura contra él ejercito Argentino en la llamada Guerra del desierto. Mañil volvió a Chile por los años 1830. Don Benjamin Vicuña Mackenna en su libro “La Guerra a Muerte” documenta al toki Mañil Huenu. Por otro lado el libro “Los Araucanos” del Norteamericano Edmond R Smith, es fundamental para conocer la profundidad del pensamiento y conocimientos de este líder de la nación mapuche
El Toqui Juan Mañil Huenu, era originario de Adencul, Victoria, provincia de Malleco. Por los tiempos de la Independencia de Chile 1810, Mañil Huenu, probablemente tenia 20 años de edad, cuando emigro a las Pampas Argentinas lidereando a los Pehuenches en la guerra contra el Estado Argentino. En 1830, a la edad de 40 años vuelve a Chile, y a su misma tierra natal de Adencul, donde después de un par de años es elegido Toki para comandar las fuerzas militares que pondrá resistencia al avance del ejercito chileno.
Mañil Huenu se había propuesto detener el avance conquistador en las márgenes norte del río Malleco. En muy corto tiempo logro concentrar bajo su mando una considerable fuerza mapuche proveniente de las costas de Arauco, de Malleco, del centro de Cautin y de los Pehuenches. Juan Mañil Huenu puede ser comparado con el gran líder Apache Geronimo. Ambos llegaron a tener las mismas reflexiones, aunque Mañil ingreso en escena 20 años antes que Geronimo lo hiciera en el sur de los EE.UU. Ambos lideres, llegaron a tener la misma visión de lo que pasaría una vez que el hombre blanco haya usurpado los territorios indígenas. El Apache Geronimo había dicho; “La intromisión blanca en territorio apache será desastrosa para el futuro de mi pueblo”.
Mañil Huenu entendió muy tempranamente, el peligro que significaba para su pueblo el Nuevo Estado Independiente de Chile. Por eso penso que seria mejor apoyar a la Corona Española, en tanto ellos habían respetado el acuerdo de soberanía sobre sus tierras. La visión que Mañil Huenu tuvo en Victoria en 1850, fue la misma que Geronimo tuvo en el sur de los Estados Unidos en 1870. Mañil Huenu había dicho: “El ejercito del nuevo Estado Chileno invadirá las tierras mapuche y la usurpación y el despojo será la suerte de mi pueblo”. Ni Geronimo ni Mañil sé habían equivocado. La visión se hizo realidad tanto en el norte como en el sur del continente.
Durante el periodo de la Reconquista española, Mañil apoyo a los realistas. Mas tarde en la Guerra civil de 1851 apoyo a los regionalistas de Concepción, contra los centristas de Santiago, y cuando el General José María de la Cruz perdió la revolución contra Manuel Montt, Mañil busco aliados en Argentina y grupos regionalistas de Chilenos para seguir defendiendo sus territorios. El viajero Norteamericano Edmond R Smith que llego a Chile como miembro de la Expedición Astronómica Naval de los EE.UU, en octubre de 1849, tuvo la suerte de conocer personalmente a Mañil Huenu en su propia tierra de Victoria. El Americano Smith es el autor del libro “ Los Araucanos”, que ha sido traducido al español por el profesor Ricardo Latcham. La lectura del mencionado libro asombrara al lector con las reflexiones y la sabiduría del penúltimo de los grandes Tokis de la nación mapuche de Chile.

Texto: Víctor Gavilán



A finales del siglo XIX el pueblo mapuche fue diezmado y arrinconado en escasos territorios, perdiendo la autonomía que tuvo de modo incuestionable hasta entonces.

Ya en el siglo XVII, la corona española había reconocido la inviolabilidad del suelo y de la autodeterminación mapuche mediante el Pacto de Quilín, de 1641, acuerdo ratificado por el Parlamento General de Negrete de 1803 (el último celebrado con España) y por el cuarto Tratado de Tapihue de 1825.

Este último, firmado por la nueva república chilena, estableció que ella no violaría la mutua frontera, al afirmar que: "Haciendo memoria de los robos escandalosos que antiguamente se hacían de una y otra parte, queda desde luego establecido, que el Chileno que pase a robar á la tierra y sea aprehendido, será castigado por el Cacique bajo cuyo poder cayere, así como lo será con arreglo a las leyes del país el natural que se pillase en robos de este lado del Bío bío que es la línea divisoria de estos nuevos aliados hermanos".

Sin embargo, pocas décadas después, el Gobierno dictó las leyes del 2 de julio de 1852 y el 4 de diciembre de 1866 que constituyen el inicio de un proceso de apropiación del territorio indígena.

Las sangrientas campañas militares de Cornelio Saavedra en 1862 y 1868-1869 no pudieron acabar por completo con la autonomía territorial, que sólo terminó con la campaña de exterminio indígena lanzada desde Argentina por el general Julio A. Roca en 1878, concluida en Chile en 1883.

Los territorios conquistados se declararon terra nullius, y el Estado chileno procedió al despojo de millones de hectáreas, que pasaron a manos de los colonizadores. Para fijar la residencia indígena se formó una Comisión Radicadora, a cargo de asignar los límites de las nuevas tierras mapuche y otorgar nuevos títulos de dominio, conocidos como Títulos de Merced.

Entre 1884 y 1929 se entregaron 3 mil 78 títulos, correspondientes a 475 mil 194 hectáreas, destinadas a 77 mil 751 personas. Cada título conformó una reducción indígena.

La política asimilacionista implementada por el Estado ha variado históricamente en cuanto a medios y formas jurídicas de desposeimiento. Hoy, el proceso sigue operando, bajo el sustento legal del artículo N 1 de la Constitución: "La Nación Chilena es única e indivisible".

Así, se impide cualquier posibilidad de plantear el establecimiento de un Estado plurinacional, como el logrado en otros países latinoamericanos. Chile es uno de los pocos países latinoamericanos que no ha ratificado el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas, que incorpora a las legislaciones nacionales sus derechos colectivos, como el a la tierra, a la consulta, a la participación, al territorio, y la libre determinación.

El escaso territorio mapuche hoy es absorbido por las nuevas inversiones extranjeras, caracterizadas por su desarticulación de la economía local y su falta de sostenibilidad ambiental. Grandes proyectos energéticos, forestales o de infraestructura vial.

La única relación de las compañías con las comunidades mapuches es contratar peones de construcción de carreteras, obreros no-calificados en la explotación de plantas, personal de servicio o a veces, proveedores de conocimiento tradicional para la bio-prospección.

Para el pueblo mapuche es imposible llegar a establecer una relación armoniosa con una economía de mercado, en las condiciones en que se implementa hoy. Si bien los mapuches demandan un tipo de inserción económica que permita satisfacer sus necesidades materiales, el objetivo no puede alcanzarse si implica sacrificar su seguridad alimentaria, su identidad cultural y su control de los recursos naturales, tanto hoy como en el futuro.

Los inversionistas, animados en exclusiva por obtener un retorno rápido de su dinero, caracterizan a los indígenas como un obstáculo en la realización de sus planes, y tratan descaradamente de arrebatarles el control de su territorio. No trepidan en ejercer las formas más agresivas y humillantes de discriminación y abuso.

Para tener avances significativos en recuperar los derechos territoriales y autonómicos del pueblo/nación mapuche es necesario cuestionar las premisas liberales que suponen la neutralidad del Estado y avanzar hacia "derechos diferenciados".

No basta decir, como Jürgen Habermas, que la ciudadanía multicultural consistiría sólo en adherir de modo voluntario a los principios constitucionales, lo que permitiría a cada cual seguir "las tradiciones de su tribu".

Este tipo de afirmaciones oculta la trama histórica en la que se tejieron los marcos legales de nuestras sociedades. Se requiere una nueva concepción de la identidad cívica, fundada en el criterio de la solidaridad, no en el de homogeneidad legal.

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